Soy una persona con discapacidad que vive con mis padres y estoy preocupado por lo que será de mí cuando estos falten.
Yo creo que los tutores, serán los responsables y espero me guíen bien como mis padres me han guiado.
Deseo ser bien atendidos por ellos, y confío de todo corazón que los tutores sean cariñosos, agradables y con paciencia, y que me enseñen a ir por el buen camino.
Que me enseñen en todos los ámbitos de la vida y me lleven los papeles de las cuentas y otros papeleos, y que no me engañen.
Por mi mismo tendré que saber que es lo que quiero hacer de mi vida. Para esto es mejor que me vean capaces de hacer las tareas y cuando haya o vean las cosas malas que me las digan y no estén encima para evitarlas, de los errores también se aprende.
No quiero que me sobreprotejan, porque pienso que soy capaz de hacer cosas, y si me sobreprotejen, hago cosas pero menos. Con la sobre protección la gente parece que hace el bien pero, la sobreprotección hacen que se inutilice a las personas y no nos dejen tomar nuestras propias decisiones.
Si todo esto sale bien, el día de mañana podré ser feliz viviendo con el recuerdo de mis padres, y viviendo con mis tutores. Haciendo con mi vida lo que me gusta y sintiéndome apoyado por ellos.